lunes, 6 de marzo de 2017

RETRATOS DE UNA ADOLESCENCIA MAL CURADA, ya a la venta

El 27 de Febrero de 2017 salió a la venta mi segundo libro, "Retratos de una adolescencia mal curada".  Lo que empezó siendo una mera recopilación de antiguos textos, se acabó convirtiendo en un viaje vital. Un viaje lleno de sinsabores, de las alegrías y las penas que sufre un adolescente que quiere comerse el mundo y que, no tiene muy claro si con el paso del tiempo, ha sido el mundo el que le ha comido a él. Primeramente, fue un ejercicio de mirada atrás. De ordenar en las estanterías de la vida todos los acontecimientos que la vida me había deparado. Una mirada cargada de la pasión, la fuerza y el ímpetu que otorga la juventud, y la nostalgia y el sentido común del paso de los años. Y finalmente, esta obra se ha convertido en mi manera de cerrar una etapa. Con ella he dejado de ser un adolescente para convertirme en una persona adulta, con todas las responsabilidades que la edad te impone, pero con los mismos sueños y anhelos de cuando joven. De empezar a ser consciente de qué significa esto de estar vivo. Espero que lo disfruten.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Portada "RETRATOS DE UNA ADOLESCENCIA MAL CURADA"

Después de mucho tiempo de trabajo, ya estoy en disposición de presentaros la portada del que será mi segundo libro, "Retratos de una adolescencia mal curada". Está vez, abandono la narrativa para adentrarme, sin parapetos ni paracaídas, en el universo de la lírica. Y además, con la inestimable colaboración del gran músico y cantautor Javier Bergia, que ha tenido a bien escribir el prólogo de la obra.

Deseando compartirlo con vosotros...


lunes, 15 de febrero de 2016

EL VIRUS DEL AMOR

Llevaba ya unos meses que se encontraba así y decidió visitar a su médico de confianza. Se sentó en la consulta y comenzó a exponer como se le cerraba el estómago cada vez que la veía. O que temblaba cada vez que se acercaba a ella. Incluso que no era capaz de articular palabra y balbuceaba un ¡buenos días! al cruzarse con ella a diario en la cafetería.

Refería, también, falta de sueño y sueños despierto. Y un cosquilleo interior inexplicable. Todo esto sin obviar la media sonrisa que se le dibujaba en el rostro con solo escuchar su nombre.

El doctor no dejaba de tomar notas y una vez el paciente hubo terminado su exposición, le diagnosticó:

- Usted está enamorado. Deberá declararse lo antes posible y tomar una caja entera de besos, uno después de cada abrazo.

lunes, 25 de enero de 2016

NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA

Pues si, amiguitos y amiguitas, no hay mal que por bien no venga.  O al menos eso debió pensar la madre de Jared Hayams. Resulta que el chaval era un poco trasto. Vivió su adolescencia con el pavo en "tó lo alto". Vamos, con "tó el cangurazo" se dice, ya que este buena gente es australiana.

El caso es que el tipo era un nini (ni estudia ni trabaja) de manual. Todo el día pendiente del móvil, que si partidita a la consola, que si whatsapp, que si twiter. Sus padres no sabían que hacer para encauzarle y estaban a poco de dejarlo por imposible.

Un día cualquiera, un día de esos que son negros en el calendario, un día normal. De esos días que te levantas y piensas, joder que día mas normal... Pues uno de esos, el cartero le hizo entrega a  Jared de su flamante tarjeta de crédito, que su Papi le había encargado al director del banco fechas atrás. Que vale que su hijo era mas vago que el ángel de la guarda de los Kennedy, pero como iba a ir por la calle sin tarjeta, ¿y si se quedaba sin dinero y tenía una urgencia?


Esa misma noche, en un alarde de gracia supina, y rodeado de personas, como mínimo, con el mismo "cangurazo" encima que Jared o más, decidió mostrar su nueva tarjeta y firmarla con "una polla". Bueno, bueno, bueno. Tenías que verlo. Que descojono... Una polla ha puesto, jajajajaj. Has visto, Mich? Una polla, ajjajajjaja.
Lo mas gracioso fue cuando el fulano pretendió pagar las cervezas con la tarjeta y le dijeron que una... , eso, que la tarjeta no era válida. Eso ya fue... Uffff jajjajajaja. Mira el gracioso, además de bobo se ha quedado sin tarjeta y ahora no puede pagar. 

Jared, humillado, se vio en la obligación de llamar a su padre para que fuera a buscarle y ejerciera de paganini de la fiesta de su nene.

Esa noche, no pudo dormir. Sentía vergüenza, enfado, mas vergüenza, y a medida que pasaban los minutos se iba encabronando mas. Tanto fue así que tomó una decisión que le cambiaría la vida. 

A la mañana siguiente, muy seguro él, le dijo a sus padres que iba a denunciar al bar por no dejarle pagar con la tarjeta. De igual forma denunciaría al banco, al cualquier institución que le negara la validez a un documento por el mero hecho de ir firmado con "una polla". Pero no una cualquiera, no. La suya. Quiero decir, su firma de "polla"

Como de todos es sabido, meterte en pleitos sale por un pico, y, aunque nuestros amigos de Melbourne no eran pobres y "nadaban en la ambulancia" (homenaje a Pazos), los padres decidieron no gastar dinero en gilipolleces y no financiar tonterías. Así que Jared se matriculó en Derecho. Y no solo eso. Sacó la carrera y ganó todos los juicios. Hoy, su firma legal es la fue, la que es y la que seguirá siendo mientras así lo desee, "una polla".


Si es que no hay mal que por bien no venga...